Seré feliz en mi jardín infantil

El ingreso al Jardín Infantil supone un período de acomodación tanto de los niños como de los padres, lo cual se consigue con la ayuda de todos los que rodean al niño (padres, abuelos y niñeras), quienes con una actitud clara, tranquila y amorosa le permitirán vivir exitosamente esta experiencia.

La adaptación se consigue cuando el niño asume esa nueva experiencia con tranquilidad, aprendiendo a disfrutar y adquirir aprendizajes significativos, cuando se relaciona con su maestra de manera afectiva, siente seguridad en el espacio físico, acepta que debe asistir todos los días, pero sobre todo, comprende que no estarán allí papá y mamá.

Este proceso requiere de un tiempo y, por lo general los padres se angustian por el llanto del niño, interpretándolo como dolor o sufrimiento, pero lo que esta expresando es: “me estoy familiarizando con algo que me es desconocido”. Si lo miramos desde este sentir con seguridad es más fácil para todos sobrepasar estos primeros días de acomodación al ambiente del Jardín.

Enfoquemos esta experiencia positivamente, convencidos de que es una gran oportunidad para él, que le permitirá crecer, madurar y fortalecer su ser, adquiriendo seguridad e independencia; aprenderá a confiar en sí mismo y a incrementar su autoestima, enriquecerá su vida social y afectiva y fortalecerá su desarrollo en todas las dimensiones de su ser.

Ayudémosle con la seguridad que tuvimos al elegir el lugar para iniciar su experiencia escolar, puesto que esta decisión fue tomada solo con un propósito: que el hijo sea FELIZ EN EL JARDIN INFANTIL, y así será.

Por:
Constanza Pineda
Olga Lucía Trujillo
Psicólogas y fundadoras del Jardín Pelusa.